Tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles. Clase 5.

Tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles. Cirugía Versus tratamiento conservador.

Las diferentes opciones de tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles pueden variar en base a la causa o a los objetivos posteriores.

Si deseas ser partícipe en la elección del tratamiento a seguir, debes ser conocedor de lo que implica uno u otro tratamiento.

Como fisioterapeuta a la vez que ex paciente con esta lesión, te explico las opciones de tratamiento disponibles.

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Tratamiento de la ruptura del tendón de Aquiles.

Encontrarás dos formas de abordar esta lesión, sobre todo al inicio.

En conjunto con tu médico referente, tendrás que optar por la cirugía o por el tratamiento conservador.

Tratamiento conservador

En el tratamiento conservador se colocará una férula en posición equina para aproximar los bordes lesionados y se esperará a que el tendón cicatrice por sí solo.

Los resultados suelen ser similares, con un pequeño riesgo mayor de re rotura en comparación con la cirugía.

Se dejará la férula colocada durante una seis semanas aproximadamente, aunque este tiempo puede variar.

Normalmente suelo recomendar que la férula no dura tanto, pero en los casos que no hubo cirugía hay que valorar a cada paciente según los condicionantes que haya.

Por ejemplo, si la lesión un porcentaje menor, se podría hacer un tratamiento conservador del tendón de Aquiles con férula durante menos de seis semanas, para luego pasar a la bota walker.

Si el porcentaje es mayor o completo, y es un paciente sedentario y sin intenciones de realizar ejercicio moderado o intenso, se podría dejar la férula hasta seis semanas.

En todo caso, se pueden realizar muchas actividades suaves de rehabilitación si se consigue retirar la férula en un tiempo corto, y sin afectar a la calidad del tendón.

O mejor dicho, sí la afectaría, pero positivamente, ya que estaríamos trabajando aspectos muy importantes que van a facilitar otras cosas más adelante.

En definitiva, el tratamiento conservador de la rotura del tendón de Aquiles es indicado para pacientes sedentarios, con poca actividad física, para aquellas personas que no quieran operarse, o para aquellos con contraindicaciones que les impiden someterse a una cirugía.

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Capítulo 8:
“Respuestas Urgentes”

del libro “Rotura del tendón de aquiles. De la lesión a la rehabilitación”:

Tratamiento con cirugía

Por otra parte, la cirugía reparadora del tendón de Aquiles es el tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles de elección para pacientes que pretenden continuar con una actividad física moderada a intensa o para situaciones de rotura importante o completa y con intenciones de mantener cierto nivel de actividad física.

Técnicamente, la cirugía presenta a su favor un porcentaje menor de re rotura con respecto al tratamiento conservador pero no existen grandes diferencias entre una y otra opción terapéutica.

Con respecto a las desventajas provenientes de la cirugía suelen ser el dolor postquirúrgico y complicaciones asociadas a la cicatriz, también poco frecuentes.

La técnica abierta tendrá mayores problemas con la cicatriz, mientras la técnica percutánea dejará una cicatriz de unos pocos centímetros y minimizará estos riesgos.

Actualmente está comenzando a utilizarse la técnica ecográfica, casi sin cicatriz; el tiempo nos dirá si se convierte en la técnica quirúrgica de elección.

Por otra parte, es recomendable la cirugía en casos de rotura por causas secundarias al uso de medicamentos tales como corticoides o los antibióticos llamados quinolonas, que alteran la calidad del tejido tendinoso.

Por este motivo es recomendable la cirugía, ya que se puede valorar la calidad del tendón de forma directa y suturarlo.

Rehabilitación tras el tratamiento de la ruptura del tendón de Aquiles

Elegir el tipo de tratamiento ayudará, sobre todo en las primeras semanas, a poder maniobrar más o menos de cara a un inicio de la rehabilitación.

La cirugía podrá permitir que avancemos la carga un poco más prematuramente que en el tratamiento conservador.

Y la colocación de la bota walker después de la segunda semana será otro determinante para facilitar tu evolución.

Luego, la rehabilitación, con todas sus fases, será la siguiente clave que no puede faltar ni fallar. Por eso dedico casi la mitad de mi libro Rotura del tendón de Aquiles a este aspecto, con ocho quincenas ultradetalladas para cada pierna, la sana y la que está en recuperación.

Muchos facultativos te dirán que no es necesario, pero hay infinidad de cosas que se pueden trabajar en las primeras semanas y que te ayudarán a comenzar el camino de la recuperación sin riesgos.

Te dejo aquí el enlace a la clase 6 donde te explico las preguntas más frecuentes de la cirugía del tendón de Aquiles.

Referencias bibliográficas

Estudio de ruptura tras cirugía

Revisión de cirugía de Aquiles

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