Rotura del tendón de Aquiles. Síntomas. Clase 1.

Signos y síntomas tras la rotura del tendón de Aquiles

En este artículo comprenderás cuáles son los signos y síntomas durante y tras la rotura del tendón de Aquiles.

Podrás comprender de mejor manera si tu lesión debe ser valorada por un especialista en caso de que aún no lo hayas hecho.

También aprenderás acerca de los signos y síntomas que se pueden esperar tras la cirugía reparadora del tendón.

Mi rotura del tendón de Aquiles

Desde mi propia experiencia, la de un profesional y paciente al mismo tiempo (sufrí la ruptura del tendón de Aquiles en el año 2017), tendrás la información más real que puedas encontrarte con respecto a esta lesión.

Vamos allá.

Síntomas previos a la rotura

En muchos casos los pacientes refieren no haber sentido síntomas previos a la rotura del tendón de aquiles, y si los han tenido, la evidencia habla de que el 95% de los casos con dolor previo es porque el dolor existía en la pierna contraria.

Así que podríamos hablar de un signo de preaviso, pero de la pierna contraria. Aún así, no hay datos y tampoco pruebas de imagen que predigan si un tendón de Aquiles se va a romper en un futuro.

En resumen, es probable que no hayas sentido nada en los tiempos previos a la rotura.

Signos y síntomas en el momento de la rotura

Ruido característico.

El sonido durante la rotura, si ocurre, suele ser bstante diferente a los demás chasquidos que puedes sentir en otras lesiones o al menos en comparación con los ruidos articulares habituales del cuerpo.

Signo de la pedrada.

Otra característica es la sensación de que alguien te ha tirado un piedrazo, o que te han pisado por detrás.

Dolor.

Puede o no existir, dependiendo de la afectación del sistema nervioso durante el momento de la lesión. Tiende a describirse un dolor bastante tolerable, pero si hay afectación del nervio sural o alguna de sus ramas, el dolor puede ser importante.

Impotencia funcional.

Si hay una rotura completa del tendón de Aquiles, o al menos un porcentaje importante, tendrás cierta incapacidad o total para realizar flexión plantar del pie. Hay casos en los que hay roturas parciales y algunos pacientes describen que pueden caminar pero con dificultad. Aún así, esto no es recomendable hacerlo.

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Capítulo 8:
“Respuestas Urgentes”

del libro “Rotura del tendón de aquiles. De la lesión a la rehabilitación”:

Signos y síntomas tras la rotura del tendón de Aquiles

Inflamación.

Tras un evento de lesión, se desencadena una respuesta inflamatoria para comenzar a reparar el tejido dañado.

Signo del hachazo.

En ocasiones se puede palpar el hueco de la lesión, donde el tendón ha sido dañado.

Hematoma.

En algunos casos, si ha habido rotura de vasos (venas y/o arterias) o capilares sanguíneos, cabe esperar un derrame que puede aparecer incluso unos días después de la lesión, llegando a veces a cubrir toda la zona.

Alteración de la sensibilidad.

La pérdida de sensibilidad táctil puede darse a causa de la propia inflamación, la compresión sobre el sistema nervioso o por la propia lesión de algún nervio periférico.

En este caso debes mencionárselo a tu terapeuta de referencia para tomar medidas en caso de ser necesario.

Lesión nerviosa.

Puede darse tras la lesión que uno de los nervios periféricos se vea afectado y que existan signos dolorosos debido a esta causa, así como alteración de la sensibilidad, hormigueos, etc.

Signos y síntomas tras la cirugía

Dolor.

El dolor es el síntoma más característico de cualquier cirugía, por lo que puede existir, aunque siempre controlado. Si no se consigue con los medicamentos pautados, podrán escalar a otros más potentes. En ese caso también se deberá determinar la causa de ese dolor intenso, para prevenir otras complicaciones añadidas.

Inflamación.

Como ya te expliqué antes, la inflamación es un proceso natural que aparece para intentar reparar un tejido dañado. La cirugía provoca un daño controlado en los tejidos y es de esperar que provoque una respuesta inflamatoria posterior.

Lo esperable es que sea controlable con medicación e incluso después de unos días, que no represente inconvenientes ni la necesidad de recurrir a medicamentos.

Podrá estar presente durante un tiempo, sobre todo hasta que comiences a mover la pierna y el pie lesionados.

Te explico cómo reducir tanto la inflamación como el edema en el capítulo 7 del libro.

Hematoma.

El hematoma es otro de los probables signos que encuentres tras la cirugía, y no debe preocuparte.

Puede abarcar desde la periferia de la cicatriz hasta buena parte de la región del pie, pero debe ir disminuyendo y esparciéndose progresivamente.

Si este derrame te produce pérdida de la sensibilidad u otras alteraciones como dolor, pesadez, hormigueos (parestesias), etc., es importante que sea valorado por tu terapeuta de referencia.

Cómo manejar tus síntomas.

A esta altura ya tienes una idea más global de los signos y síntomas más frecuentes tras la lesión por rotura del tendón de Aquiles.

Recuerda que la mayor parte de los signos y síntomas descritos previamente pueden aparecer habitualmente tras la lesión o la cirugía, y siempre que alguno de ellos represente un inconveniente importante tienes que hacérselo llegar a tu terapeuta o facultativo de referencia.

El dolor, la inflamación y el hematoma son componentes que deben ser controlados fácilmente con medidas físicas, mecánicas o farmacológicas. Si no es así, recurre a tu terapeuta a cargo.

La alteración de la sensibilidad y la impotencia funcional (no poder mover una parte del cuerpo) tienen que ser del conocimiento de tu médico o fisioterapeuta para que puedan evaluar y tomar las medidas que consideren oportunas, siempre y cuando corresponda hacerlo.

Además, durante todo el recorrido de mi libro “Rotura del Tendón de Aquiles” tienes herramientas que van encaminadas a manejar este tipo de síntomas para que nada quede librado al azar.

Sin embargo, ahora es tiempo de continuar leyendo la clase 2 del curso, que habla de cómo se diagnostica esta lesión.

Luego, si quieres profundizar en tu recuperación, le echas un vistazo al libro.

Referencias bibliográficas:

Manejo postquiríurgico. Researchgate.

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