Lumbalgia Aguda.

Lumbalgia como signo y síntoma.

Cada vez somos más sedentarios, cómodos y tecnológicamente pasivos; nos encanta que con un botoncito esté todo hecho desde el epicentro del sofá. Voy a ser más claro.

Una persona no hace absolutamente nada de ejercicio o actividad física, estará menos preparada para afrontar una situación dolorosa inesperada, como es el clásico ejemplo de una lumbalgia aguda inespecífica; es decir, que no está causada por una patología en concreto.

 

Cuando llega este momento, reaccionamos de muchas maneras, desde aguantar hasta el final en silencio, ser valorado por un profesional cualificado de la salud (fisioterapeuta, médico), o acudir al curandero que te recomendó tu vecina.

En algunos casos te prescribirán analgésicos o relajantes musculares quedándose muy anchos, o te frotarán hojas por el cuerpo para quitarte malas vibraciones.

Pero si hablamos de atacar al problema de raíz, hay que ser pragmático.

Tratamiento de la lumbalgia

Te puedes bombardear el estómago con cuanta arma nuclear antiinflamatoria quieras, puedes hipotecar tu vida pagando de antemano dos mil quinientos bonos de fisioterapia, pero ninguna de estas opciones te va a hacer mejor efecto a largo plazo para tu dolor lumbar que el ejercicio físico realizado de forma constante.

Los antiinflamatorios y la fisioterapia tienen una función importante en el corto y medio plazo, ya que te alivian el dolor y otros síntomas molestos que puedan aparecer.

Sin embargo, el ejercicio físico añade un condimento al menú de opciones; te ayuda a prevenir futuras recaídas.

Ejercicio para la lumbalgia

Si te pusieras hoy mismo a hacer ejercicio de forma continuada, en seis meses tendrías mejores oportunidades de no caer otra vez en esa lumbalgia que te tuvo a mal traer tiempo atrás.

A esto súmale los otros efectos que el deporte te da (disminución de peso, mejora de la tensión arterial y frecuencia cardíaca, regulación de lo niveles de glucosa en sangre, mejora del estado de ánimo, etc.).

Siendo más específico, si haces un trabajo adecuado de la musculatura posterior y de tus abdominales, tienes grandes chances de prevenir recaídas. L

a región toracoabdominal, más allá de los chistes fáciles, es una cámara hidroaérea que se encuentra protegida por sus cuatro paredes; si una de ellas se encuentra debilitada, la pared opuesta puede verse afectada con el objetivo de compensar esa debilidad.

Si tus abdominales están debilitados (por ejemplo, el caso de la entrañable barriga cervecera), tu musculatura lumbar podría verse comprometida.

Una vez tratado el dolor agudo en tu consulta de fisioterapia, si no haces caso a los consejos y ejercicios que puede prescribirte tu terapeuta, es más fácil que recaigas.

Cada uno hace de su vida lo que humanamente puede, y en estos tiempos de injusticia económica (entre otras) a uno puede no alcanzarle el dinero para acceder a ciertas facilidades de ocio y actividad.

Sin embargo nadie tiene excusa activar su cuerpo, desde salir a caminar, correr, o muchos otros deportes que no requieren de inversión alguna, más que ponerle ganas al bienestar.

Por este motivo, reducir el volumen abdominal, mejorar el tono muscular abdominal y lumbar, y dar movimiento al cuerpo, pueden ser más interesantes que otros tratmaientos de croto plazo, si hablamos de futuras recaídas. 

La clave es el ejercicio terapéutico.

Y si quieres saber más acerca del dolor lumbar, haz click aquí.

Lumbalgia subaguda y crónica

Todo lo expuesto anteriormente vale para este tipo de lumbalgias. 

Además, existe un método con el que trabajamos en nuestra consulta muy eficaz para el dolor de columna, llamado Método McKenzie o MDT, que sirve como método de exploración y tratamiento para patologías mecánicas de columna. Puedes hacer click en el enlace para conocer más acerca de esta metodología.

No lo digo yo, lo dice la ciencia:

Revisión ejercicio terapéutico y lumbalgia

 

 

Publicado por Carlos

Padre de dos pequeños seres maravillosos. Enfermero intrahospitalario. Fisioterapeuta especializado en Terapia Manual, enamorado del Método McKenzie, entregando el corazón y las manos en Palma de Mallorca.

Deja una respuesta