Cruz Enfermería

Día Internacional de la Enfermería. 12 de mayo de 2018

Enfermería en Constante Evolución

Hacía tiempo que no le dedicaba unos minutos a la primera de mis profesiones, y qué mejor excusa que ésta, la semana del Día Internacional de la Enfermería.

Y como desde la última vez sucedieron muchas, muchísimas cosas, no sólo en España sino también en otros países, viene a cuento el hablar de nuestro constante cambio, de nuestra evolución profesional, y del porvenir hacia el que debemos apuntar.

En estos últimos años se sufrieron los embistes de la Ley de Prescripción Enfermera, de la turbia gestión del Consejo General de Enfermería y del concatenamiento de los faraones a su cargo, así como también se dio reconocimiento y equiparación de la Diplomatura y el Grado en Enfermería o la noticia de la “megaoposición” prevista para el año 2019, con sus luces y sombras. Ninguno de estos sucesos tuvo baja repercusión y fueron temas centrales de conversación y discusión, en los centros de trabajo, en redes sociales y en el cada vez menos frecuente cara a cara.

 

De Enfermería Adolescente a Enfermería Pre-adulta.

Haciendo una para nada fácil reflexión interna en los últimos tiempos (causada principalmente por ciertos sucesos y decisiones tanto personales como profesionales), llegué a la conclusión de que nunca hemos parado de crecer, incluso en estos tiempos en los que la política, o mejor dicho, el poder, nos juega en contra.

Sin lugar a dudas, los progresos menos visibles han sido el reconocimiento profesional por parte de las “autoridades” y la retribución económica, siempre un paso por detrás de la realidad. Sin embargo, la evolución de nuestra propia personalidad colectiva y grado de madurez han avanzado,  con una presencia tan firme (muy sostenida a base de lesiones como el “codo estudiante”) que será muy difícil de desestabilizar.

Sumado a ésto, aspectos como la velocidad y de la información, la viralidad de la redes sociales, el entusiasmo y frescura de las nuevas compañeras graduadas, las iniciativas desinteresadas, los proyectos de visibilización de la profesión, y el apoyo de la evidencia científica han sido potenciadores de este cambio que empezamos a vivir absolutamente a nuestro favor, y a pesar de que aún no hemos logrado nada o muy poco de lo que tenemos en mente.

Y es aquí donde pongo el énfasis y donde no quiero dar el brazo a torcer. Aún no hemos conseguido nada externamente, pero internamente hemos evolucionado, hemos crecido y nos hemos empezado a autoconvencer de que existe una Enfermería que no puede ser callada de ninguna manera, que tiene mucho más para dar, pero sobre todo mucho por aprender, porque esto recién es el comienzo de algo incalculable y que con suerte, no lo llegaremos a ver.

 

Nuestros Puntos a Mejorar.

Parece todo muy bello pero no rozamos ni de cerca la perfección. Tenemos tan claro nuestros reclamos que a veces, sólo a veces, llegamos a olvidar nuestras obligaciones primeras. Y no podemos darnos ese permiso.

Tenemos algunos puntos débiles que reforzar. Nuestro aprendizaje continuo y cada vez más complejo puede fácilmente transformarse en luminosidad, y si hay demasiada luz, podemos no ver otras verdades y realidades.  Un ejemplo diario es el exiguo apoyo a nuestras acérrimas auxiliares de enfermería; su evolución y crecimiento será también una realidad si les brindamos el mayor de los respetos y acompañamos en su propia evolución natural. Y quizás, el punto más débil a mi entender, es que seguimos algo dispersos a la hora de terminar de unirnos; las redes sociales nos han echado una mano increíble, nos han acercado a otros compañeros, a los pacientes y a otros profesionales, pero la unión del día a día es la que todavía se resiste y que requiere aún del apuntalamiento de los sindicatos, que con sus más y sus menos, nos ayudan con el establishment político en el sector público y con el corporativismo monopolizante del sector privado.

Es esa unión férrea que hemos conseguido por otros mecanismos (redes sociales, Congresos, formación, etc.) la que nos falta para terminar de concretar nuestra declaración de inquebrantabilidad ante la toma de decisiones adversas o la simple injusticia hacia una compañera. De ahí que a veces queremos algo para tantos, que nos olvidamos de hacerlo bien con una sola persona, aunque la tengamos al lado.

 

Enfermería Adulta Burguesa

En la edad adulta los humanos intentamos mejorar nuestra calidad de vida, y si se dan las condiciones, conseguimos una cierta comodidad que apacigua las aguas y de la que es muy difícil salir.

Che Guevara enfermero

No digo que debamos ser todos unos Che Guevara de la Enfermería, ni la reencarnación de Florence Nightingale, pero sí que no nos dejemos tentar por la comodidad del puesto fijo, de la plaza conseguida o del cargo alcanzado y que sigamos intentando entusiasmarnos con los últimos conocimientos disponibles y las nuevas funciones adquiridas , alentando y orientando a las compañeras que recién comienzan a no dejar de buscarse a sí mismas, a apoyar a las que se han ido apartando a reencontrarse y reconciliarse con la profesión, y tantas otras actitudes positivas que podrían mencionarse.

Conseguiremos muchas cosas, tiempo al tiempo, pero hay que ir a buscarlas, porque hasta la butaca del office sólo llegan las cajas de bombones, esas, las de envoltorio rojo.

Espero vuestros comentarios

#AbrazodeEnfermera

Author Info

Carlos

Enfermero intrahospitalario. Fisioterapeuta especializado en Terapia Manual, enamorado del Método McKenzie, entregando el corazón y las manos en Palma de Mallorca. Padre de un bebote hermoso.

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